Ampollas en los pies: La mejor forma de hacerlas frente

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Las ampollas son uno de los problemas más molestos con los que un runner se encuentra y al que debe enfrentarse frecuentemente. Pueden aparecer en cualquier parte de tus pies: en la planta, entre los dedos o en el talón. Son tan dolorosas que llegan a dejarte K.O durante algunos días, a veces incluso semanas y las causas de su aparición se deben a distintos motivos: un exceso de humedad, una temperatura inadecuada, el roce con el calcetín, etc. Lo peor de todo es que su curación puede llegar a ser bastante lenta.

La aparición de las ampollas depende en gran medida de cada runner, en algunos casos son suficientes cinco minutos de carrera para que salgan, mientras que otros solamente se encuentran con el problema cuando corren distancias largas o si las condiciones climatológicas de mucho calor o en días muy fríos y lluviosos. Por desgracia, sólo un pequeño número de personas tienen la fortuna de ser inmunes a las ampollas, independientemente de la zapatilla con la que corran o el tiempo que haga ese día.

Si eres uno de esos runners a los que las ampollas le traen por el camino de la amargura, existen ciertas pautas a tener en cuenta para minimizar el problema. Lee atentamente esta serie de consejos para reducir la fricción y correr libre de ampollas.

Las zapatillas deben ajustarse perfectamente a tu pie

Si utilizas unas zapatillas de running un poco más grande de lo que debieras, se generará un cavidad o espacio en la zona del antepié, en el talón y ambos lados del calzado, provocando movimientos innecesarios entre tu pie y el interior de la zapatilla, lo que se traducirá en la aparición de molestas ampollas. Si por el contario utilizas unas zapatillas que te quedan demasiado justas y prietas, tus pies no podrán respirar, y tanto la ventilación como la transpiración será inexistente.

A la hora de comprar unas zapatillas de running o de cualquier otro tipo, procura que en la zona del antepié quede un pequeño espacio entre tus metatarsos y la puntera de la zapatilla, mientras que por la parte posterior debes asegurarte que tu talón no se salga del calzado al caminar. Debes sentir la zapatilla como si fuera una parte más de tu anatomía del pie.

No utilices calcetines de algodón

El algodón drena pésimamente la humedad que se genera al correr y no mantiene tus pies frescos y secos. Esta material absorbe el sudor y genera fricción contra tus pies que como puedes imaginar el resultado será la aparición de las temidas ampollas.

Prueba a utilizar dos pares de calcetines finos. La idea es que la capa de en medio se roce entre sí, en lugar de contra de tus pies. Aún así, lo más recomendable son unos calcetines especiales para running, fabricados a base de fibras técnicas, que evitarán la retención de la humedad y la expulsaran hacia fuera, manteniendo en todo momento tus pies frescos y secos.

Al igual que inviertes dinero en unas buenas zapatillas para evitar lesiones, compra unos buenos calcetines de running, te ahorrarás muchos disgustos.

Aprende trucos para atarte las zapatillas

Aunque solamente conozcas la clásica manera de atar las zapatillas, existen diversas técnicas que puedes experimentar - puedas aprenderlas a través de vídeos de YouTube- y comprobar si obtienes los resultados deseados.

Para empezar, prueba a atarte las zapatillas hasta el último de los ojales para evitar que tu talón se desplace hacia arriba y abajo. A cada lado de la zapatilla, haz un círculo con el cordón por el último agujero, pasa el cordón de un lado e introdúcelo por el círculo del contrario. De esta manera,lograrás un plus de sujeción de tu pie y un óptimo agarre de la lengüeta. En definitiva, con esta lazada sujetarás más fuertemente la zapatilla a tu pie y evitarás que el talón se desplace.

Crema antirozaduras

Si aún llevando unas zapatillas adecuadas y unos calcetines específicamente diseñados para la practica del running, te siguen machacando las dichosas ampollas, prueba con algún gel o crema antirozaduras. Tal vez sea la solución a tu problema.

Actualmente, en el mercado, existe una gran variedad de productos de este tipo que pueden ayudar a prevenir desde el roce entre los muslos hasta la formación de ampollas. La firma Compeed tiene una barra denominada Stick Anti-Fricción, invisible y de fácil aplicación, que es magnífica (te lo digo por experiencia propia). Tan sólo tienes que untar con el stick o barrita una pequeña cantidad de producto en esa zona especialmente propensa a las ampollas y verás cómo no te vuelves a acordar de ellas.

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